Y –como todos los años– el peregrinar místico desde cada lugar de la Argentina hacia ese punto casi perdido en el mapa carretero del país, fue acompañado por un nuevo fenómeno que este año se hizo más patente: ya no solo los extranjeros integraban el listado de participantes de la prueba de Elite del domingo. Ahora también brasileños, uruguayos, paraguayos, chilenos, colombianos y hasta portorriqueños, estadounidenses y europeos registraban su inscripción en la competencia del sábado, dándole una nueva vuelta de rosca al carácter real y verdaderamente internacional de la prueba. Y todo ello llevó a que se registre un nuevo récord de inscriptos: fueron 1.027 los que en el 2008 integraron el listado de participantes, quebrando de esta manera la mayor marca de participantes que databa de 2004. Y otra vez el sábado el calor fue agobiante, el río, la ruta y las calles se atiborraron de triatletas, los barrios desbordaron fiesta; y para que la fiesta sea completa por segundo año consecutivo el paceño Juan Alberto Domínguez ganó la competencia de amateurs, superando a los mas de 500 triatletas de su franja. La disposición reglamentaria de largar por franjas no lo vio llegar en primer lugar al puerto, pero en los tiempos finales el paceño fue el mejor, repitiendo su histórico triunfo del año pasado y demostrando que ya estaba definitivamente para cosas mayores. La santafesina de San Lorenzo Ana Paula Aguirre –mientras tanto– se quedó con la general de Damas Mayores superando con holgura al resto de las participantes. Entre los Juveniles, Luciano Taccone (Capital Federal) y Ximena Grassi Ituarte (R O Uruguay) fueron quienes se quedaron con el triunfo.
La competencia de Elite del domingo –además de convocar a atletas de 15 países del mundo, entre ellos 6 japoneses– agregó una nueva particularidad: por primera vez las competencias de Elite Damas y Elite Caballeros se correrían por separado. Primero lo harían las damas, y luego –una vez finalizada la prueba femenina– lo harían los varones. Todo ello a causa del gran incremento de participantes en ambas franjas que hacía absolutamente imposible que se siguiera corriendo con ambas franjas en el mismo recorrido al mismo tiempo. Ello trajo aparejado un achicamiento de los circuitos y un incremento en la cantidad de vueltas de ciclismo y pedestrismo lo que a su vez permitiría al público poder apreciar todas las cambiantes alternativas de la prueba. Primero fue el turno de las damas, y allí quienes estuvieron presentes pudieron apreciar el andar demoledor de la británica Helen Tucker quién literalmente destrozó los relojes y ganó de punta a punta la edición 2008. Un dato: solo 5 meses después, en Vancouver, Canadá, Tucker ganaría el Campeonato Mundial de Triatlón y se consagraría como la mejor triatleta del mundo. El 2º lugar fue para la ya consagrada Bárbara Riveros (Chile), ganadora de las ediciones 2006 y 2007, quién –a pesar de un pinchazo en su tubular que la relegó en la etapa de ciclismo– pudo recuperarse y alcanzar el segundo escalón del podio. Tercera fue la japonesa Shizuka Kutsuna, mientras que Dunia Gómez (México) y Heidi Lee Grima (EE.UU.) se quedaron con el 4º y 5º puesto respectivamente. Romina Palacio Balena (18ª) fue la mejor argentina ubicada.
Pero lo mejor no había llegado aún. La prueba de Elite Caballeros prometía ser un espectáculo aparte, no solo por el número record de participantes (48), sino también por el alto nivel que había y por lo que estaba en juego: las últimas posibilidades para muchos de ellos se ingresar a los Juegos Olímpicos. Y las expectativas no fueron defraudadas: la prueba fue terrible, disputada palmo a palmo, sin dar ni pedir cuartel. Y cuando todo parecía indicar que el nombre del ganador saldría del trío integrado por Leonardo Chacón (Costa Rica), Juraci Moreira (Brasil) y Francisco Serrano (México), apareció desde atrás la pequeña figura del gigante estadounidense Manuel Huerta, quién en los últimos metros y en un sprint inolvidable superó a Chacón y a Juraci cruzando la línea de llegada en primer lugar congelando una imagen que es toda una postal de esa edición: los ojos desorbitados de emoción del americano, la desazón dos metros mas atrás del costarricense y un marco de público que –todavía asombrado e impactado– no podría creer lo que había visto. Un final como no se veía en La Paz desde aquellas épicas batallas de los años 1995 y 1996 entre Oscar Galíndez y Víctor Clivio. Chacón debió conformarse con el 2º puesto, y Juraci Moreira con el 3º. Francisco Serrano (México) fue 4º e Hiroki Sugimoto (Japón) completó el podio. Luciano Farías (7º) y Velmar Bianco (10º) fueron los mejores argentinos.
Nota: Fuente: Fernando Báez - Comisión Ejecutiva 25º Triathlon Internacional de La Paz. |
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