Nuevamente casi un millar de triatletas peregrinaron desde los más alejados y remotos puntos de la Argentina y de Sudamérica para ser parte del ritual triatlético de cada Enero: recibirse de triatleta corriendo en La Paz.
En el sábado –bajo el ya acostumbrado cóctel de sol, calor, gente y triatletas– casi 900 triatletas embarcaron en los barcos vaqueros para lanzarse al desafío de retar a duelo al gigante río Paraná en la primera etapa de la competencia, rodar sobre el calor abrazador del asfalto caliente y correr bajo una lluvia de agua y aliento en la etapa de pedestrismo. Este año fueron el juvenil sanjuanino Gonzalo Tellechea y la bonaerense de Zárate, Florencia Giusti, los que tuvieron el privilegio de llegar primeros al puerto, grabando en sus retinas el mas maravilloso de los espectáculos que puede tener en su poder un triatleta: ganar en La Paz. Entre los Juveniles, aquel año fueron María Eugenia Benítez (Federación) y Federico Oliva (Córdoba) los que se quedaron con los primeros puestos.
Pero el domingo estaba el plato fuerte. Nuevamente el presagio era que se repetiría el choque del año anterior: Brasil-Argentina, Argentina-Brasil, los dos países mas fuertes del área sudamericana, con sus mejores exponentes en la línea de largada, la rivalidad de siempre al igual que en todos los deportes y la pasión de siempre en el público paceño para transformar mas que nunca el puerto en el “estadio de triatlón mas grande de Argentina". En la edición anterior, Brasil –de la mano de Antonio Silva– había dejado trunca el festejo argentino. Pero en este 2006, otro de los grandes triatletas argentinos, Ezequiel Morales, llevaría a cabo una de las mejores carreras de su prolífica historia deportiva, y –luego de cruzar la meta en primer lugar– desataría el delirio de la multitud. Detrás llegaron allí nomás los brasileños Bruno Khouri y el favorito Antonio Silva, mientras que el mendocino Roberto Delpodio (4º) y el brasileño Danilo Pimentel (5º) completaron el podio.
Entre las Damas, mientras a priori parecía que el duelo por el triunfo estaría entre las argentinas Ana Paula Ortega y Soledad Omar, fue una juvenil chilena (asidua concurrente al tria de La Paz desde hacía ya varias ediciones cuando competía en Juniors) llamada Bárbara Riveros la que se quedó con el primer lugar, dando comienzo de esa manera a una corta pero rica y meteórica carrera deportiva que la llevaría –nada mas que dos años y medio después– a integrar la elite mundial y ser una de las privilegiadas triatletas en participar de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
Así Argentina tuvo su revancha en La Paz 2006, el público paceño fue nuevamente protagonista de “su” fiesta, y –como cada año– un “mar de triatletas" cubrió todos y cada uno de los rincones de “La Paz… tierra de triatlón“.
Nota: Fuente: Fernando Báez - Comisión Ejecutiva 25º Triathlon Internacional de La Paz. |
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