
Lo que me deja conforme es la regularidad, sigo estando entre los 20, y otra vez como el mejor sudamericano. No voy a parar, el año que viene volveré a estar aquí para intentar mejorar el top 10 del año pasado. Es así esta carrera, de 10 veces que corres, tal vez dos o tres te salen bien.
Etapa por etapa
En ciclismo hubo un drafting descarado entre los que salieron adelante del agua. Parecía un pelotón del Tour de Francia. En la medida que vengan más corredores del mundo ITU, esto se va a poner peor. Y para colmo la WTC (World Triatlhon Corporation), responsables de la prueba, no hace nada para evitarlo. Nadie se anima a bajar a los que van adelante. A la altura de Hawaii, me crucé con el pelotón. No lo podía creer.
Solo Timo Bracht, que salió conmigo del agua, pudo conectar al grupo de adelante. Para los que no salimos ahí, se nos hace más difícil. La consecuencia: todos se bajan mucho más frescos a correr.
Pero si esto no cambia, como se prevee, hay que adaptarse a estas circunstancias y plantear la carrera de otra manera.
La hora de correr
Todo quedó para la etapa final. Como
siempre, allí se define la prueba. Pero el calor era insoportable. Créanme, no hay forma de explicar lo que fue. Se transformó en una prueba de supervivencia.
Cuando paso por Hualalai, una de las calles del centro de Kona, en los primeros kilómetros, la veo a Renata. Me grita “no pares, adelante están todos muy mal”.
Traté de regular el ritmo y mantenerme hidratado. Paré en todos los puestos para tirarme agua, hielo y agarrar todo lo que mis manos podían. Aunque no hice uno de mis mejores parciales, pasé a mucha gente. En el pozo del Energy Lab, una zona clave, ví a Normann Stadler (campeón en 2004 y 2006) y a Cris McCormack (Campeón 2007), caminando. Me junté con el suizo Ronnie Schildknecht, y nos fuimos dando fuerza para seguir adelante.
Me sorprendió mucho Ezequiel Morales. ¡Se mando un carrerón!. Estoy muy contento por él. Hacer el parcial que hizo con este clima es histórico. También la carrera de Chrissie Wellington, fue impresionante. Bajar el tiempo de Paula Newby-Fraser, vigente desde 1992, con este clima, no es natural. Cameron Brown, un histórico del Ironman, le ganó raspando para que se den una idea. Y eso que los tiempos fueron más lentos. El año pasado se ganó con 8:17 y ahora con 8:20.
Tenerla tan cerca mío me motivó. ¡No quería que me ganara una mujer!. ¡¡Me iban a cargar todos en el KDT!! Jajajajaja. Igual lo van a hacer, “casi te gana una mina” me van a decir… “¿De qué se va riendo?” Me preguntaba mientras corría… Lo que hizo es histórico.
El futuro
Gracias a todos los que me enviaron mensajes. Con Renata los leímos todos. No dejen de enviarlos. Son una motivación para mi. También quiero agradecer a mis sponsors y amigos de Avia, Endurance, Cornel, Capitalis, Oakley, ZIPP, Blueseventy, Sprint Haupt, Cervelo, Flash, Flets, Race Mate. A mis entrenadores, Pablo Fajian y Marcelo Alexandre, mi running mate, Claudio Delpueche, mi masagista Fernando Masuco; a Mariano Amoroso, Laura Balestra, Pablo Kriletich. Sin ese equipo de gente realmente seria muy dificil llegar hasta aca.

Mahalo y Aloha.
Foto creditos: Kevin Koresky – Finishline-multisport.com


0 comentarios
Publicar un comentario